Encuentro contó con la participación de investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad Técnica Federico Santa María y la Universidad de Valparaíso, instituciones que son parte del Nodo.

En el marco de las actividades de vinculación entre instituciones coordinadas por CREAS a raíz del IX Seminario Internacional “Retos y oportunidades para I+D+i en tecnología y sostenibilidad alimentaria”, se realizó recientemente la jornada de colaboración, conocimiento, reflexión y análisis en la mesa de trabajo internacional “Colaboración científica tecnológica alimentaria para fortalecer el ecosistema de I +D i de la Región de Valparaíso”.

Destacados investigadores de diferentes casas de estudios de la Región de Valparaíso e instituciones extranjeras se dieron cita en el hotel Marina del Rey de Viña del Mar, en este espacio de networking coordinado junto al Nodo CIV-VAL, para explorar nuevas sinergias, impulsar proyectos conjuntos y seguir fortaleciendo el ecosistema regional de I+D+i con mirada global.

Al respecto, la directora de CREAS, María Elvira Zúñiga, valoró la alta participación, pues estos espacios de discusión junto a otras instituciones, para compartir experiencias y establecer posibles vínculos es lo que le permite al ecosistema CTCi alimentario tener un trabajo fructífero en búsqueda de soluciones sostenibles.

Por su parte, Macarena Roseknranz, directora ejecutiva del Nodo CIV-VAL y directora de Innovación de la PUCV, expresó también su alegría por la actividad, pues permite “seguir dando cumplimiento a nuestro objetivo que es la articulación en vistas a acelerar el impacto del conocimiento en el territorio, en este caso en la Región de Valparaíso”.

“Una de las áreas que hemos priorizado, como proyecto, es alimentos, por lo tanto el poder reunir las capacidades existentes en la región nos permite la interdisciplina y, por supuesto, visualizar algunos proyectos o iniciativas que puedan resolver problemáticas reales de la industria y de la sociedad”, añadió, agradeciendo a CREAS el poder también dar a conocer la experiencia internacional de especialistas en el ámbito alimentario.

Las instituciones de educación superior de la Región de Valparaíso que participaron presentando sus principales líneas de investigación y oportunidades de trabajo conjunto fueron: la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad Técnica Federico Santa María y la Universidad de Valparaíso.

El objetivo central de esta jornada fue visibilizar el quehacer de cada institución en el área investigativa y, para las instituciones internacionales, dar a conocer su trabajo en el área de alimentos, por lo que fue una instancia fundamental para conocer las líneas de investigación presentes actualmente en el ecosistema respecto de la temática.

Estas iniciativas responden a desafíos territoriales en alimentos, biodiversidad, recursos hídricos y género. Estas propuestas, impulsadas por actorías regionales, avanzan hacia soluciones concretas para Coquimbo y Valparaíso.

En el marco de las Cumbres Líderes CTCI 2025, el Nodo CIV-VAL presentó los perfiles de proyectos colaborativos seleccionados, que reflejan el compromiso y la diversidad del ecosistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) de las regiones de Coquimbo y Valparaíso.

Esta instancia marcó el cierre de un proceso colaborativo desarrollado durante el año, que incluyó trabajo metodológico para levantamiento de desafíos en las áreas priorizadas del Nodo: Alimentos, Biodiversidad, Recursos Hídricos, Ciencia y Género; y Desafíos territoriales CTCI. Asimismo, luego del levantamiento de desafíos se efectuaron talleres de formulación de proyectos, donde cada área trabajó en torno a su iniciativa territorial. 

Perfiles Seleccionados

Los perfiles de proyecto seleccionados en esta instancia son: 

Región de Coquimbo: 

Mesa Género Región de Coquimbo: 

Red de Mujeres ConCiencia: Plataforma colaborativa que busca articular, visibilizar y fortalecer el rol de las mujeres de la región en el ecosistema de CTCI.

Impulsoras: 

Mesa Recursos Hídricos: 

Plataforma digital (DSS) que centraliza datos y ejecuta un modelo acoplado de aguas superficiales y subterráneas para analizar la cantidad y calidad del agua a nivel de cuenca.

Impulsores: 

Región de Valparaíso: 

Mesa Alimentos: 

Alianza de sabores de la quinta – una estrategia para fortalecer el sector alimentario campo y mar de la Región de Valparaíso

Impulsores: 

Mesa Biodiversidad: 

BIODATA VALPARAÍSO – Plataforma Colaborativa para la Sostenibilidad Territorial.

Impulsores: 

Estos perfiles de proyectos serán asesorados por un formulador de proyectos y por el equipo del Nodo CIV-VAL con el objetivo de poder formar una propuesta que pueda ser postulable, tanto a fondos públicos como privados durante el periodo 2026-2027. 

En el marco de este encuentro Jennyfer Salvo, destacada periodista, efectuó la charla: Arquitectos de la Confianza en tiempos de incertidumbre. 

Con una alta convocatoria y un ambiente marcado por la colaboración, la Cumbre Líderes CTCI del Nodo CIV-VAL reunió más de 100 representantes del ecosistema científico, tecnológico, de innovación y academia de la Región de Valparaíso. El encuentro se consolidó como un espacio de conexión, aprendizaje y proyección de ideas que buscan transformar el territorio a través del conocimiento y la articulación público-privada.

Durante la jornada —que dio cierre a una serie de encuentros interdisciplinarios realizados a lo largo de 2025— se presentaron los principales resultados del trabajo desarrollado por el Nodo CIV-VAL, junto con dos perfiles de proyectos que serán acompañados por la entidad durante 2026 para su postulación a fondos públicos y privados. Estas iniciativas están enfocadas en las áreas de Alimentos y Biodiversidad, dos ejes estratégicos para el desarrollo sostenible de la región.

“Para futuros programas vamos a ir actualizando estas áreas priorizadas con el fin de abarcar más áreas del conocimiento y generar importantes resultados que pueden tributar a este programa. Como Nodo esperamos ser un conector entre los distintos sectores y las necesidades y desafíos territoriales y, en definitiva, contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas”, manifestó Macarena Rosenkranz, directora ejecutiva del Nodo CIV-VAL y directora de Innovación de la PUCV.

Por su parte, el vicerrector de Investigación, Creación e Innovación de la PUCV, Luis Mercado, sostuvo que “el Nodo CIV-VAL es una apuesta de nuestra universidad para liderar todos los temas que estén relacionados con la ciencia, la tecnología, la innovación y el conocimiento. Aquí han estado presentes el sector público, el sector privado, la sociedad civil y muy especialmente las universidades, porque las universidades somos un foco muy importante en todos estos procesos formativos. Seguir impulsando la innovación ya que los avances en CTCI son vitales para el desarrollo de la región y el país”.

Dentro de las autoridades regionales que nos acompañaron se destacó a: Anabell Lafuente, directora (s) del Museo de Historia Natural; Victoria Muena, directora de INIA La Cruz; Andrés Gálmez, representante de la Fundación para la Innovación Agraria; Erika Ereche, en representación de Seremi de Agricultura; Matías Quiroz y Nathalia Arriagada, parte del equipo del Programa Estratégico Regional para la Gestión de los Recursos Hídricos de CORFO; y el equipo de la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, con quienes hemos trabajado de forma colaborativa y cohesionada durante toda la ejecución de nuestro proyecto. 

Asimismo, contamos con la participación de representantes de las instituciones asociadas al Nodo, quienes forman parte importante para el desarrollo del proyecto y la generación de iniciativas. En este sentido, valoramos la participación de Carlos Huenchuleo, director ejecutivo del Centro Ceres; María Eugenia Zúñiga, directora del CREAS; Javier Robledo, Desarrollador de Negocios de I+D del Centro Avanzado de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (AC3E) de la Universidad Técnica Federico Santa María. 

Reconocimiento a los Gestores CTCI: construir capacidades para el futuro

La Cumbre también fue escenario para reconocer a los y las participantes de la primera versión del Curso de Gestor CTCI, organizado por el Nodo CIV-VAL y certificado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

En esta edición, 38 profesionales de las regiones de Coquimbo y Valparaíso completaron el programa, fortaleciendo sus competencias para impulsar proyectos de innovación con enfoque territorial.

“Participé en el curso básicamente para poder ampliar un poco los conocimientos asociados a transferencias tecnológicas y a ecosistemas de ciencias. Creo que fue una experiencia muy importante, muy confortante. Los profesores y las temáticas que se donaron fueron muy atingentes a lo que yo necesitaba, a lo que se necesitaba básicamente para la construcción del ecosistema CTCI. También tengo que reconocer que fue muy importante el trabajo colaborativo con otros colegas, principalmente con los colegas de la cuarta región, a los cuales yo desconocía. Y que nos permitió finalmente, en las dinámicas de trabajo, poder hacer y conocer distintas realidades y distintas primas asociadas a lo que es la ciencia en Chile”, aportó Cristian Muñoz, participante del curso.

Tesis que impactan el territorio: ciencia con sentido local

El evento culminó con la exposición de pósters científicos de la segunda versión del programa “Tesis para Impactar el Territorio”, que busca visibilizar investigaciones de pre y posgrado orientadas a resolver desafíos locales.

Los y las tesistas compartieron sus avances, metodologías y resultados con el público, generando un valioso espacio de difusión e intercambio.

“La experiencia fue increíble, fue súper buena, me permitió ampliar mis conocimientos. Me impactó mucho la comunicación en las ciencias, yo no pensé que fuese tan relevante poder bajar la información a todas las personas, también escritura científica me sirvió un montón para escribir mi tesis. Una experiencia súper buena y totalmente agradecida por esta instancia” comentó Agatha Vásquez, participante del programa. 

La Cumbre Líderes CTCI del Nodo CIV-VAL reafirmó el compromiso de la red con el fortalecimiento del ecosistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación en la Región de Valparaíso.

Un compromiso que continúa creciendo gracias al trabajo colaborativo entre instituciones, investigadores, sector productivo y ciudadanía, con un objetivo común: generar soluciones sostenibles que transformen el territorio y mejoren la calidad de vida de las personas.

Esta iniciativa que resguarda y difunde el valioso patrimonio vegetal del Archipiélago Juan Fernández y la Región de Valparaíso.

Durante el año 2024 —y como parte de una colaboración que se ha desarrollado desde años anteriores— el Museo ha mantenido un estrecho vínculo con la Universidad Viña del Mar y el Jardín Botánico Nacional (JBN). Esta alianza se enmarca en el interés común por el conocimiento científico, la protección de la biodiversidad y la colaboración mutua entre instituciones.

En este contexto, durante 2024 se dio inicio a un proyecto orientado a relevar la importancia de las especies de plantas endémicas del Archipiélago Juan Fernández que se conservan en el Jardín Botánico Nacional.

En este hermoso espacio natural existe una zona denominada “Islas Oceánicas”, donde se agrupan diversas especies originarias del archipiélago, trasladadas al continente entre los años 1998 y 2001 con el propósito de resguardar su conservación y desarrollo.

Hasta 2007, el Jardín Botánico mantenía 53 especies endémicas de las islas —de un total de 132—, incluyendo 7 especies de Dendroseris (de 11), 5 de Robinsonia (de 7), Juania australis y Margyracaena skottsbergii (ambos géneros monotípicos endémicos), además de especies de Wahlenbergia, Peperomia, Haloragis, Sophora, Cuminia, Chenopodium, Solanum, Berberis corymbosa, Boehmeria excelsa, Plantago fernandezia y Pteris berteroana, entre otras. Sin embargo, las fuertes heladas que afectaron al JBN entre los años 2007 y 2009 redujeron este número, conservándose actualmente sólo 31 especies.

Con el propósito de difundir el conocimiento sobre estas especies y aportar desde una perspectiva científica al trabajo conjunto del Museo, la Universidad Viña del Mar y el JBN se sumó el Nodo CIV-VAL, entidad que aporta su experiencia en articulación territorial, ciencia y tecnología para impulsar y concretar iniciativas colaborativas.

En el marco de esta alianza, durante 2024 se dio inicio al proyecto de creación de una microteca, una nueva colección del área de Biología del Museo. Este reservorio se conformará con muestras extraídas de las plantas del archipiélago cultivadas en el JBN, las cuales fueron sometidas a cortes histológicos en el laboratorio de Morfohistología de la Universidad Viña del Mar.

Estas muestras ya se encuentran consolidadas y listas para integrar la primera “Microteca del Museo”. Este trabajo representa un hito significativo, no solo por la cooperación entre cuatro instituciones, sino también por su contribución al estudio, la valoración y la difusión del patrimonio vegetal de la región. La microteca permitirá generar nuevos insumos para la investigación y el conocimiento morfológico de las especies, especialmente aquellas endémicas de la Región de Valparaíso. 

El encuentro destacó la presentación de proyectos, el reconocimiento a gestores CTCI y la difusión de investigaciones que buscan soluciones para la región.

Más de 80 personas participación en la Cumbre Líderes CTCI de la Región de Coquimbo, espacio de networking y colaboración que dio cierre a la serie de encuentros interdisciplinarios organizados por el Nodo CIV-VAL en la región, con el objetivo de levantar desafíos en las áreas de Alimentos, Biodiversidad, Recursos Hídricos, Ciencia y Género y Ecosistema CTCI.

Durante el encuentro se mostraron los principales datos levantados y se presentaron los dos perfiles proyectos generados durante las sesiones de trabajo anteriores, proyectos que serán acompañados por el Nodo CIV-VAL, junto a un formulador, para que éstos puedan ser postulados a fondos públicos y/o privados durante el año 2026. Los perfiles seleccionados para la región fueron los relacionados a las áreas de Recursos Hídricos y Ciencia y Género.

“Estamos muy contentos hoy aquí en La Serena, en el evento Cumbre del Nodo CIV-VAL, el Encuentro de Líderes que hemos ejecutado durante todo este año 2025 y ya cerrando esta cuarta etapa del Nodo junto a distintas entidades público-privadas, acá más de 100 asistentes del ámbito privado, del ámbito público, de las universidades, algunas consultoras, algunos expertos en innovación también reuniendo el ecosistema CTCI de la región de Coquimbo para poder generar articulaciones, proyectos en conjunto y poder seguir avanzando en la aceleración del impacto de la CTCI en la Región de Coquimbo” comentó Karina Salas, Gestora Tecnológica del Nodo CIV-VAL.

Dentro de las autoridades regionales que participaron de este espacio se destacó la presencia de: la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la región de Coquimbo, Marcela Fernández; el jefe de la División de Fomento e Industrias del Gobierno Regional, Francisco Velásquez; el director regional de Corfo, Andrés Zurita; Constanza Espinoza, Seremi de Minería y Francisco Aguirre, Gerente de la CRDP. Además, se contó con la participación de los representantes de las instituciones asociadas al Nodo: Carlos Olavarría, director ejecutivo del CEAZA y Paola Chandía, secretaría de investigación de la Universidad Católica del Norte Sede Coquimbo. 

Por su parte, la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Coquimbo, Marcela Fernández, valoró este espacio y el rol que tiene el Nodo dentro del ecosistema regional, aportando que: “Es relevante el cómo se ha realizado este cierre de etapa del Nodo en el cual se ha reconocido a los gestores en CTCI y también los líderes que están actuando acá en la región de Coquimbo. Creo que esto cumple con los objetivos que se plantea el Nodo desde su creación que es el impulsar, que es el articular y además el generar impacto en el territorio, en el ecosistema CTCI para poder incorporar a la ciudadanía, a todos los actores del mundo científico para que lleguemos a crear y construir mejor calidad de vida para toda la gente de la Región de Coquimbo”.

Innovación con propósito: transformar ideas en soluciones para el territorio

Junto a esto se desarrolló la exposición del reconocido académico y experto en innovación, Javier Traslaviña, quien abordó, de una forma muy didáctica y cercana, el tema “Mindset y métodos de innovación para formular desafíos colaborativos para el territorio”, espacio donde entregó herramientas para generar ideas, desarrollar modelos de negocio y validar soluciones efectivas.

“Hacer el ejercicio de salir de la caja es una mirada fundamental desde el momento en que entendemos que la caja tiene que tener contenido, tiene conocimiento, tiene base y en ese sentido creo que lo que ustedes están haciendo, como Nodo, es bien fundamental desde esa misma metáfora y esa perspectiva. Cuando se alimenta la caja y se toman a personas que están haciendo desarrollos de base científico-tecnológico interesantes y se les lleva a un espacio distinto para que resuelvan un problema, aborden un desafío de impacto en el territorio, me parece que tener esa oportunidad de poder acompañarles en eso es bien estimulante, es súper interesante y especialmente es lo que el país necesita y lo que las personas necesitan”, comentó el expositor.  

Reconocimiento a Gestores CTCI Nodo CIV-VAL

Otro punto importante de la jornada fue el espacio de reconocimiento a los y las participantes de la instancia formativa organizada por el Nodo CIV-VAL: Curso de Gestor CTCI, el cual en su primera versión contó con la participación de 38 profesionales, de las regiones de Coquimbo y Valparaíso, quienes fueron certificados por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Los y las participantes correspondiente a la Región de Coquimbo recibieron su Diploma de Reconocimiento y agradecieron la oportunidad brindada por el Nodo: “Fue maravilloso realmente porque yo pensé que sabía algo de CTCI y la verdad es que con el curso me di cuenta de que conocía bien poco. Y las herramientas que nos han entregado para entender el ecosistema nos permite también buscar y vincularse con aquellas actorías o actores locales para que nos permitan hacer un trabajo más en conjunto y pensando en la región como aquellas personas que estamos llamadas a proponer líneas de desarrollo” afirmó Paula Martínez, participante del curso.

Presentación de póster científicos

El evento Cumbre Líderes CTCI culminó con la exposición de póster científicos de las y las participantes de la segunda versión del Programa Tesis para Impactar el Territorio, instancia que buscó impulsar, difundir y visibilizar tesis de pre y postgrado en proceso o finalizadas que busquen soluciones a los desafíos del ecosistema de la región.

Los tesistas pudieron mostrar al público sus investigaciones, comentarles los principales desafíos y soluciones de sus trabajos, así como también participar de este espacio de difusión organizado por el Nodo CIV-VAL.

“Ha sido una gran oportunidad trabajar y haber sido aceptada en el Nodo. Me parece que es importante la interdisciplinariedad en la ciencia. Agradezco mucho la oportunidad de poder mostrar también el trabajo. Creo que desde el Derecho también tenemos algo que decir. Sobre todo, cuando no se trata solo de discusiones dogmáticas, sino también ver plasmadas la realidad. Como el efecto que tiene la legislación en Chile. Así que muchas gracias por esta oportunidad” comentó Mónica Astorga, participante de la segunda versión del Programa Tesis para Impactar el Territorio del Nodo CIV-VAL.

El espacio se desarrolló de manera 100% virtual y contó con 26 horas de trabajo sincrónico. 

De forma exitosa se realizó el término del curso Gestor CTCI, instancia organizada por el Nodo CIV-VAL, una de sus iniciativas priorizadas para la cuarta etapa de ejecución del proyecto, y que tuvo como objetivo fortalecer las capacidades de profesionales y técnicos de diversos sectores para formarlos como gestores territoriales y de vinculación en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI).

Este curso, donde participaron 38 profesionales de las regiones de Coquimbo y Valparaíso se desarrolló en 3 unidades, donde los y las participantes conocieron sobre el marco conceptual de la CTCI; bases de la innovación y emprendimiento en CTCI e introducción Transferencia Tecnológica.

“Desde el Nodo CIV-VAL diseñamos este programa con una mirada estratégica y un profundo sentido territorial. Buscamos responder a una brecha clara en las regiones de Coquimbo y Valparaíso: la necesidad de conectar las demandas del territorio con las capacidades instaladas. Hoy, con la formación de 38 gestoras y gestores en CTCI, se ha conformado una nueva red de articuladores territoriales que, estamos seguros, permitirá integrar conocimiento, generar oportunidades y seguir proyectando el desarrollo de nuestra macrozona Centro. Esta ha sido una experiencia profundamente gratificante y de gran aprendizaje junto a quienes participaron en este programa”, comentó Priscilla Beltrán, gestora territorial del Nodo CIV-VAL y encargada de esta iniciativa.

Por su parte, Álvaro Ossa, director de Transferencia y Desarrollo de la Pontificia Universidad Católica de Chile y docente de este curso se refirió a esta instancia, aportando que: “Ha sido una experiencia muy enriquecedora, que permitió compartir aprendizajes y herramientas concretas con actores claves de cada territorio. Este programa no solo forma gestores, sino que instala capacidades en regiones para transformar la investigación y el conocimiento en innovación con impacto real en las comunidades. Creo que aporta a descentralizar la CTCI y a consolidar un ecosistema más articulado, diverso y conectado con las necesidades locales”.

Puerta de entrada hacia de la gestión CTCI

Quienes participaron de este espacio agradecieron la oportunidad, destacando este curso como una instancia clave para acercarse al mundo de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

“El curso fue para mí un buen primer acercamiento a esta línea profesional, ya que me permitió conocer en mayor detalle el ámbito de la gestión CTCI, reforzar algunos conocimientos previos y profundizar en otros que considero importantes para mi desarrollo. Como estoy evaluando la posibilidad de realizar un magíster en el área, esta experiencia resultó muy valiosa para orientarme en esa decisión. Destaco especialmente la interdisciplinariedad de los docentes y los distintos enfoques que se presentaron, los cuales me ayudaron a comprender mejor el rol de ser un agente articulador dentro de este ecosistema, así como a entender con mayor claridad el aporte de algunos colegas y el funcionamiento general del CTCI” comentó Pablo Lamaison, participante del curso.

Por su parte, Erika Sagardía, también participante de este curso valoró esta instancia, la cual le permitió profundizar aspectos relativos a la gestión CTCI: “Con los nuevos conocimientos, he podido sentirme más confiada y esto me ha permitido avanzar en mi carrera profesional. Agradezco mucho a todo el equipo CIV-VAL por la oportunidad y los conocimientos entregados y espero que esta instancia se pueda repetir a futuro para que se siga fortaleciendo la red de Gestores CTCI del país”.

Cabe destacar que esta instancia fue certificada por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y quienes participaron de este espacio recibirán su reconocimiento en los encuentros Cumbre Líderes CTCI que se realizarán el jueves 23 de octubre y viernes 07 de noviembre en las regiones de Coquimbo y Valparaíso respectivamente.

La instancia contó con la participación de representantes de la academia, sector público, sector productivo, sociedad civil y emprendimientos de la región.

El pasado martes 09 de septiembre, en las dependencias de la Universidad Católica del Norte Sede Coquimbo, se realizó el segundo Encuentro Líderes CTCI Laboratorio de Soluciones, instancia organizada por el Nodo CIV-VAL y que tuvo como principal eje de acción abordar los desafíos priorizados en las áreas de Alimentos, Biodiversidad, Recursos Hídricos, Ciencia y Género; y Desafíos Territoriales y transformarlos en posibles perfiles de proyectos colaborativos. 

Durante la jornada los y las participantes pudieron reconocer los desafíos levantados en el encuentro realizado en marzo pasado y juntos, a través de una metodología basada en mesas de trabajo divididas por área, lograron visualizar posibles proyectos que dan soluciones a estas problemáticas.

La instancia, sumamente valorada por quienes asistieron, contó con la participación de representantes de la academia, sector público, sector productivo, sociedad civil y emprendimientos de la región.

“Estamos muy contentos de estar acá en la Región de Coquimbo, esta vez con el Laboratorio de Soluciones de Líderes CTCI, donde logramos agrupar a distintas instituciones y profesionales del ámbito público y privado en pos de resolver desafíos y enfocarse en soluciones. Hay una tremenda convocatoria, mucho interés por desarrollar soluciones que aporten al desarrollo de la biodiversidad, de los recursos hídricos, de alimentos también de género y también en general del ecosistema CTCI, así que como equipo estamos replegados acá en Coquimbo, anteriormente Valparaíso, y tenemos dos instancias más que es donde vamos a pulir estos proyectos y a vincularlos además con el resto del ecosistema” aportó Karina Salas, gestora tecnológica del Nodo CIV-VAL para las regiones de Coquimbo y Valparaíso.

Junto a esto, la recién nombrada Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para la Región de Coquimbo, Marcela Fernández, comentó sobre la importancia de estos espacios para fortalecer el ecosistema, puntualizando en que “es relevante que se realicen estos encuentros, ya que eso permite potenciar, articular y vincular de mejor manera lo que está ocurriendo acá en la región. Uno de los objetivos de los nodos es precisamente descentralizar, y ahora que tenemos una seremía exclusiva de la Región de Coquimbo se hace mucho más imprescindible que hagamos pertinencia de actividades de nuestro territorio”.

En tanto, la Secretaria de Vinculación de la Universidad Católica del Norte, Claudia Bortolotti Nardon, destacó que “como institución valoramos la jornada del Nodo CIV-VAL en su etapa 4, donde se evidenció el compromiso y la activa participación de los distintos actores del territorio. Este espacio permitió observar cómo la articulación entre universidades, empresas y comunidades avanza hacia soluciones concretas e innovadoras, que fortalecen la transferencia de conocimiento y el desarrollo sostenible en las regiones de Coquimbo y Valparaíso”.

Apreciación de participantes

La diversidad de actorías participantes en este taller logró que cada mesa pudiese trabajar colaborativamente y de forma propositiva para poder abordar los desafíos y transformarlos en soluciones concretas para el ecosistema.

“Esta jornada creo que ha sido bien valiosa, primero porque pocas veces tenemos el tiempo de poder sentarnos los diferentes actores del ecosistema CTCI a pensar en soluciones que necesitamos para nuestras propias regiones. En este caso este taller nos ha permitido poder conversar sobre las soluciones a las distintas necesidades estratégicas que tenemos” afirmó Carlos Olavarría, director ejecutivo del CEAZA.

Para finalizar, Paula Spencer, abogada y profesional de apoyo de la Seremi de la Mujer y Equidad de Género de la Región de Coquimbo, aportó que “nosotras hemos participado en muchas instancias de esta naturaleza y también las que está haciendo el nodo. Poder participar de la mesa de género para nosotros es fundamental. Hay una radiografía de las brechas de género en materia de ciencia, de conocimiento, de tecnología, de información que tiene el Ministerio de Ciencia, donde va reflejando ciertas discriminaciones y dificultades que tienen las mujeres también para poder visibilizar su aporte en esta área. Nos parece fundamental poder contribuir en la discusión para que las mujeres que se dedican a esto puedan ser visibilizadas y mejorar su participación en emprendimientos y en conocimientos que tengan que ver con el desarrollo estratégico de la región”.

La jornada buscó generar soluciones concretas desde un enfoque interdisciplinario y regional.

Con una alta convocatoria el Nodo CIV-VAL efectuó su segundo Encuentro Líderes CTCI para la Región de Valparaíso, el cual se denominó Laboratorio de Soluciones, actividad en formato taller que tuvo como principal objetivo la co-creación de perfiles de proyectos colaborativos que se orienten a dar soluciones a los desafíos levantados en el primer encuentro en las áreas de Alimento, Biodiversidad, Recursos Hídricos, Ciencia y Género y Desafíos Territoriales. 

Este encuentro, desarrollado en el Salón de Honor de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), contó con la participación de representantes de la academia, sector público, sector productivo, sociedad civil y emprendimientos de la zona.

Quienes participaron de esta actividad fueron parte de mesas de trabajo metodológico en las áreas priorizadas, espacio donde se buscó generar ideas de solución para los respectivos desafíos y seleccionar una de estas con el propósito de iniciar un perfil de proyecto. 

“Como Nodo CIV-VAL nos complace el interés y la asistencia de tantos actores del ecosistema CPCI, actores que tienen una opinión muy relevante en lo que ha sido el levantamiento de áreas prioritarias y desafíos de la región, y por supuesto lo que nos convoca hoy, que son la propuesta de posibles soluciones. La concurrencia y la participación, sin duda, va a favorecer a la generación de ideas y ojalá proyectos interdisciplinarios que, por supuesto, sean construidos a partir de la integración de distintas disciplinas, de distintas capacidades y, por supuesto, también de distintas instituciones. Y eso como región también nos fortalece y nos lleva a elaborar propuestas que esperamos que el día de mañana se puedan concretar en postulaciones que sean financiadas por el Gobierno Regional y por el país” comentó Macarena Rosenkranz, directora ejecutiva del Nodo CIV-VAL y directora de Innovación de la PUCV.

Por su parte el Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Valparaíso, Rodrigo González, señaló que “estamos muy contentos de poder participar en este nuevo encuentro de Líderes CTCI, Laboratorio de Soluciones, que plantea iniciativas y alternativas concretas para el ecosistema CTCI específicamente hoy día de la región de Valparaíso. Pero que van a tributar con todos los actores que son parte de este ecosistema a entender y dimensionar y poder planificar cuáles son las acciones que vamos a tomar como ecosistema de CTCI en función de los diferentes desafíos que también se han levantado de estos mismos espacios”. 

Mesas colaborativas 

La diversidad de disciplinas dentro de quienes participaron de este encuentro logró que cada mesa desarrollará un trabajo multidisciplinario y colaborativo, siendo uno de los puntos valorados por los asistentes a este evento: 

“La Región de Valparaíso tiene muchos dolores dentro de los que ya se han abordado por el Nodo CIV-VAL, y me parece fantástico poder reunirnos los distintos actores que están en estas áreas de la CTCI y poder conocer los puntos de vista de cada uno de ellos y poder aunar estas ideas y estas posibles soluciones que andamos buscando todos” comentó Carmen Soto, investigadora del CREAS e integrante la mesa de Alimentos. 

Asimismo, Sergio Balbontín, encargado del área de Divulgación y Comunicaciones de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso (UV) se refirió a su experiencia al participar de la mesa de Desafíos Regionales, aportando que “es una mesa que está enfocada principalmente en abordar algunas problemáticas de origen local. Yo creo que eso ha sido uno de los elementos claves de nuestra mesa porque tenemos entre ellos personas del municipio de Valparaíso y ellos lo que plantean son problemáticas como el tema de los residuos, el problema de la basura, el problema de la seguridad y lo que hemos observado es que existe una cantidad importante de empresas científicas de base tecnológica que están en la región que bien pueden responder a ese tipo de desafíos. Por tanto, para nosotros lo más relevante acá es la asociatividad como un eje central para poder responder a las problemáticas de orden local”.

Por: Ricardo Astorga, Gerente del Programa Estratégico Regional para la Gestión de los Recursos Hídricos.

Hay muchos diagnósticos y de todo tipo respecto a la situación hídrica regional. No obstante, los ciudadanos, agricultores, usuarios de agua, empresas agroalimentarias, siguen manifestando que existen brechas que no se han abordado en forma decidida y eficiente. Aparecen estas impresiones en el diagnóstico que realizó el Programa Transforma Gestión Hídrica de Corfo, que para la construcción de su hoja de ruta, reunió a los actores clave de los recursos hídricos de la región.

Existen brechas en lo tecnológico y digital, en las inversiones (tanto públicas como privadas), en la gestión de las organizaciones y en la coordinación del mundo público con el privado. En tantos años de sequía, se podría pensar que hay temas resueltos, pero eso no ha ocurrido. Se ha avanzado con decisión en ir resolviendo problemas, pero en forma descoordinada, dejando muchas veces sectores desprotegidos y con una asimetría de intervención evidente.

Ricardo Astorga.

El primer paso que se dio como Programa fue darle sentido a la realidad territorial de la región. Saber y conocer que los diferentes territorios tienen diferentes urgencias y necesidades. Eso que pareciera ser evidente, fue decisivo a la hora de plantear la estrategia del Programa. Se crearon núcleos de participación en Petorca, Aconcagua Alto, Aconcagua Bajo, Casablanca y San Antonio, en una lógica de homogeneidad climática y productiva, lo que, evidentemente, no es perfecto pero nos acerca más a la participación de los habitantes con sus soluciones. Estos núcleos forman a su vez el Comité Ejecutivo del programa que ordena y prioriza las acciones.

Esta estrategia de descentralización regional creemos que es clave para aportar al avance en la gestión hídrica. Que cada territorio pueda ir construyendo su agenda de intervención y que pueda dialogar independientemente con los servicios públicos y la academia. Es sabido que los servicios públicos realizan una labor intensa en la región, pero falta más sintonía con sectores que están más apartados. Ahí el Programa ofrece esta estructura de diálogo y de gestión, siendo un facilitador para ambas partes. Lo mismo con la academia, que es necesario que se involucre con todos los territorios y nos pueda dar soluciones de acuerdo a la vocación de cada uno y conectar a sus estudiantes con la realidad dura de la actividad agroalimentaria regional. En este punto, la vinculación del programa con este mundo ha tenido a un interlocutor como el Nodo CIV-VAL, que ha permitido ir construyendo una ruta en ese sentido.

La creación de esta estructura de gestión territorial y descentralizada en la región, es parte del avance que se espera para una mejor gestión del recurso hídrico, donde se encuentren todos los actores que trabajan con el agua y que se vaya de manera progresiva incorporando tecnología, realizando inversiones y, por cierto, mejorando las competencias de las personas. Es nuestro deseo.

Especialista nos comenta sobre los alcances de la Ley I+D en nuestro país y sus principales desafíos para impulsar la innovación local y economía basada en conocimiento.

La Ley 20.241, que entrega incentivos tributarios a empresas que invierten en I+D (Investigación y Desarrollo), fue extendida en Chile hasta 2035. Su objetivo es fortalecer la innovación y el desarrollo tecnológico en el país, beneficiando a empresas (contribuyentes de primera categoría) que invierten en I + D, centros de investigación acreditados por Corfo y en ámbitos generales a potenciar la innovación en Chile, a través de los incentivos económicos para su desarrollo.

Sobre esta ley, Oscar Solar, gerente del Centro Avanzado de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (AC3E) de la Universidad Técnica Federico Santa María e ingeniero Civil Bioquímico, entrega sus apreciaciones sobre esta norma, sus posibles mejoras y el futuro de I+D en nuestro país.

En términos generales, ¿Cómo evalúas el impacto o aporte de esta ley al ecosistema de innovación nacional?

La Ley I+D tiene una intención positiva, que contribuye con la anhelada creación de una economía basada en el conocimiento. Si bien la adhesión de empresas a esta ley ha sido creciente en el tiempo, su impacto sigue siendo relativamente bajo. En cifras muy gruesas, el PIB de Chile en 2024 fue cercano a 330.000 USD millones, y en su mejor año (2023) la ley I+D certificó 313 USD millones, lo que es equivalente al 0.1% del PIB. Es sabido que el gasto en I+D en Chile se ha mantenido plano los últimos 20 años en cifras cercanas al 0.4% del PIB, por lo que en la teoría la Ley I+D podría explicar aproximadamente hasta el 25% de este valor, lo cual es porcentualmente relevante. No obstante, tanto desde lo público como desde lo privado, Chile necesita aumentar su inversión en I+D para poder acercarse a sus aspiraciones de desarrollo económico y social, hoy estamos al final de la lista de los países OECD.  

Desde tu experiencia, ¿Qué perspectivas o prejuicios crees que las empresas tienen a la hora de invertir en I+D? ¿Crees que esta Ley es beneficiosa para pequeñas y medianas empresas o emprendimientos de base científico-tecnológica?

Las empresas chilenas están comenzando a creer en las capacidades locales de I+D, especialmente en oportunidades de nicho, donde las grandes multinacionales no pueden o no les interesa estar. Respecto de los prejuicios, todavía está instalada la creencia que lo de afuera es mejor (por calidad, respaldo o garantía), porque debemos reconocer que la industria local compite con empresas globales prestigiosas, con marcas y productos maravillosos. La mayoría de ellas, con oficinas comerciales en Chile, sin I+D. Por eso creo que debemos esforzarnos en encontrar el nicho donde somos competitivos, y desde ahí crecer a toda velocidad y sin timidez. De todos modos, necesitamos que la industria nacional haga y contrate más I+D en Chile. No creo que la Ley I+D haya demostrado ser del todo beneficiosa para pequeñas y microempresas; en 2024 el 83% de los proyectos certificados fueron de empresas grandes y el 9% de medianas. Debemos entender que la gran mayoría de startups tecnológicas (EBCTs) en Chile nacen como microempresas y se mantienen así por varios años, el 90% de ellas muere en el intento y menos del 5% llega a ser rentable a largo plazo.

Oscar Solar, gerente del AC3E.

¿Qué mejoras o ajustes considera urgentes para que esta herramienta sea más efectiva, especialmente para pequeñas y medianas empresas o emprendimientos de base científico-tecnológica? 

Las EBCTs rara vez tienen utilidades los primeros años, por lo que una rebaja tributaria certificada por Ley I+D no llegaría a ser efectiva en la mayoría de las EBCTs, por lo que dije anteriormente. No encontré cifras de rebaja tributaria real de la ley de I+D, solo cifras de postulaciones certificadas, que hasta que no concretarse en rebaja efectiva, son una ilusión. Respecto de mejoras o cambios, las micro y pequeñas empresas que hacen I+D necesitan una rebaja tributaria real y efectiva hoy, no mañana, y su limitado capital debiera ser usado para desarrollar su negocio y movilizar la economía. En fases de I+D de tu producto estrella incurres en gastos relevantes en materiales, insumos, bienes y servicios, todo eso tiene IVA que se debe pagar mensualmente, y no puedes descontar si no tienes ventas. Eso asfixia a las empresas pequeñas, que en los primeros años buscan esencialmente sobrevivir al valle de la muerte. Una medida podría ser una reducción del IVA para EBCTs.

¿Cómo visualiza el futuro de la I+D en Chile si se fortalece esta política pública? ¿Podría ser un motor relevante para transitar hacia una economía basada en el conocimiento?

Soy totalmente optimista y un convencido de que la educación de calidad y la I+D de frontera son pilares fundacionales para desarrollar una economía basada en el conocimiento. Se necesita también mayor inversión, pública y privada. Los recursos siempre son escasos, por eso la eficiencia en el gasto público es un aspecto crítico, también que las empresas apuesten por las capacidades nacionales tanto productivas como de I+D, porque eso genera tracción para las startups y aumenta el empleo especializado, genera mayor actividad de proveedores locales, más manufactura, más trabajo y crecimiento para el país.  Desde las universidades y Centros de investigación estamos trabajando arduamente para generar ciencia de calidad mundial y adaptarnos a las necesidades productivas locales y al ritmo que la industria necesita.