Diversas actorías, tanto de instituciones de Educación Superior y organismos públicos, participaron del encuentro. 

El pasado 17 de junio se realizó la primera sesión de la Mesa Científico-Cultural de Valparaíso, instancia organizada por el Centro de Extensión del Ministerio de las Culturas y las Artes (Centex) y Laboratorio de Nanobiomateriales de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM). 

Este encuentro, que tuvo como objetivo principal levantar propuestas para potenciar la comunicación científica entre diferentes actores del ecosistema de la ciencia y la cultura en la Región de Valparaíso, contó con la participación del: equipo del Centex, el Nodo CIV-VAL, el Laboratorio de Nanobiomateriales, la Dirección de Creación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), el equipo de la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Centro, el equipo del InES de Género de la USM, Difusión Cultural USM, Hub Ambiental – UPLA, CCTVal USM. 

Durante la jornada, los y las invitadas participaron de una instancia metodológica, liderada por el equipo del Nodo CIV-VAL, orientada a conocer cuáles son las principales necesidades del área, en qué podrían aportar a esta mesa y cómo esta mesa puede contribuir al ecosistema de la cultura y las ciencias en la Región de Valparaíso. 

Kinga Halmai, coordinadora del Nodo CIV-VAL aportó que: “Nos complace enormemente colaborar nuevamente con Centex en una acción conjunta de gran interés y valor para nuestros objetivos mutuos. En esta ocasión logrando conectar con Nanobio, laboratorio adjunto a nuestra institución asociada, la Universidad Técnica Federico Santa María. Esta primera sesión de mesa científico cultural plasmó las curiosidades de distintas actorías, junto a sus motivaciones por fortalecer acciones asociativas en dos áreas poco conectadas, siendo las ciencias y las culturas. Estaremos acompañando el desarrollo de esta mesa desde metodologías que faciliten la conversación y creación de valor a este gran espacio.

“La Primera Mesa Científico-Cultural nace desde el interés del Centex por agrupar distintas actorías, con las cuales realizamos acciones durante el 2023, relacionadas a la ciencia, en donde detectamos que puede haber una relación interesante entre ambos mundos (ciencia y cultura), entendiendo que lo cultural y artístico puede funcionar como una herramienta para la divulgación de la ciencia. Por otro lado, las ciencias sociales aplicadas a la cultura han hecho un gran favor al desarrollo de las políticas públicas por lo que nos parecía oportuno juntarnos y ver la posibilidad de generar acciones conjuntas”, comentó Manuel Guerra, encargado del Centro de Extensión de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes. 

Por su parte Danae Barría, encargada de Comunicaciones del Laboratorio de Nanobiomateriales UTFSM concluyó que: “Estamos muy felices por cómo se desarrolló este primer encuentro, para lo cual fue clave el apoyo del Nodo CIV-VAL. Así mismo, nos entusiasma el poder retomar el trabajo junto a Centex en torno a las ciencias y las culturas, pero esta vez dirigido más específicamente hacia la comunicación científica. En la jornada emergieron diversas aristas de un mismo “paraguas” que queremos ir construyendo colaborativamente. Conformar una red de trabajo efectiva e interdisciplinar con una visión a largo plazo en la Región de Valparaíso es por ahora uno de los puntos centrales. Agradecemos a todas las personas e instituciones que participaron y esperamos generar una convocatoria mayor en las próximas sesiones”.

Nueve instituciones, pertenecientes a la Macrozona Centro, son parte de este proyecto que inició su ejecución en el año 2021.

Este lunes 17 de abril, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) entregó los resultados correspondientes a su concurso “Nodos Macrozonales – Convocatoria 2024”, instancia que da continuidad al trabajo realizado en las regiones de Coquimbo y Valparaíso por el Nodo CIV-VAL. 

El Nodo CIV-VAL busca la aceleración del impacto territorial de la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación en la Macrozona Centro y está integrado por 9 instituciones asociadas: Universidad de La Serena, Universidad Católica del Norte, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Universidad de Valparaíso (UV), Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), Universidad Técnica Federico Santa María(UTFSM), el Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables (CREAS), Centro Ceres y el Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (CINV).

“Con la adjudicación de este importante proyecto podremos dar continuidad al trabajo y posicionamiento que ha adquirido el Nodo CIV VAL en la Macrozona Centro, articulando a los distintos actores relacionados a la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) , proporcionando un apoyo orientado a dar respuesta, a partir de las capacidades existentes, a las necesidades del ecosistema y de sus áreas priorizadas: Recursos Hídricos, Biodiversidad y Alimentos. Por otra parte, agradecemos a las instituciones socias de las regiones de Coquimbo y Valparaíso, quienes nos han apoyado y orientado en cada una de las etapas, así como también al equipo técnico del Nodo CIV-VAL, quienes han realizado un trabajo colaborativo y un gran despliegue territorial para consolidar nuestra labor” comentó Macarena Rosenkranz, directora ejecutiva del Nodo CIV-VAL y directora de Innovación de la PUCV.

Desde la PUCV, institución beneficiaria, su Vicerrector de Investigación, Creación e Innovación (VINCI), Luis Mercado, se refirió a este importante hito, que da continuidad al trabajo territorial realizado durante las etapas anteriores en las regiones de Coquimbo y Valparaíso: “La Región de Valparaíso cuenta con un gran potencial en ciencia, tecnología e innovación. Ser parte del Nodo CIV-VAL nos permite seguir potenciando esas áreas, además de generar conocimiento con impacto  en la sociedad. Estamos muy contentos con la reciente adjudicación, ya que nos permitirá seguir trabajando y liderando de manera colaborativa con las otras universidades socias y actores relevantes del sistema de innovación. Nuestra universidad se distingue en la región y en la macrozona centro norte, por sus capacidades especialmente de las personas profesionales que se desempeñan en este ámbito”. 

En el marco de esta conmemoración, te invitamos a conocer el Portafolio de Productos 2024 del Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables (CREAS), institución socias del Nodo CIV-VAL.  

Este 18 de junio celebramos el “Día de la Gastronomía Sostenible”, conmemoración establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el objetivo de promover hábitos alimenticios sostenibles que contribuyan a la preservación de los recursos naturales y al fomento de una producción alimentaria respetuosa con el medio ambiente.  

En el marco de esta celebración te invitamos a conocer el Portafolio de Productos 2024, con más de 100 prototipos alimentarios. Este documento presenta una recopilación de los prototipos más destacados desarrollados por nuestro Centro, todos en diferentes etapas de comercialización. Entre estos, se incluyen 14 nuevos prototipos creados en el marco de varios programas de apoyo a emprendedores y/o para satisfacer requerimientos específicos.

El Portafolio busca dar visibilidad a las y los emprendedores que trabajan con CREAS. Al revisar este documento, se pueden ver cómo salen los prototipos trabajados en el Centro,, con diseño de etiquetas, un packaging técnicamente idóneo para el producto, además de contener la información nutricional hecha en función de las directrices del Reglamento Sanitario de los Alimentos. Además, se incluye junto a cada producto la información de contacto del emprendedor involucrado.

Agustín Flores, ingeniero de desarrollo de Productos del Centro CREAS, explicó que un elemento importante a la hora de desarrollar prototipos alimentarios estos pueden ser por desarrollo tanto privado como público.

Ahora, al querer elaborar un prototipo alimentario con fondos públicos, como varios de los que están presentes en el Portafolio, es primordial que tengan un factor innovador: “Tenemos un equipo dedicado a la gestión de proyectos que es increíble a la hora de apoyar a las y los emprendedores y son quienes guiarán a la persona interesada a repensar su idea para buscar una salida innovadora al producto en caso de no tenerla”, agregó.

“Invitamos a todas y todos a revisar nuestro Portafolio, para que vean la diversidad de prototipos que se han desarrollado, de los que también pueden sacar ideas novedosas”, concluyó.

Conoce BRAIN, innovadora tecnología desarrollada por el Centro AC3E de la Universidad Técnica Federico Santa María que promueve la economía circular.

Investigadores del AC3E han trabajado en el diseño e implementación de prototipo de controlador basado en BRAIN como rectificador de aplicación en minería, esto con el propósito de desarrollar una solución de control para convertidores de potencia basada en la plataforma BRAIN, buscando reparar y restaurar equipamiento industrial minero (particularmente Hornos de Inducción minera) mediante el codesarrollo, adaptación y optimización del sistema de control para estos equipos; la validación técnica en laboratorio y de entorno relevante de la solución.

Uno de los problemas que resuelve esta tecnología y/o proyectos, es que la obsolescencia tecnológica de la electrónica de control del equipamiento industrial minero implique desechar el equipo completo, lo cual afecta directamente al medio ambiente.

En el ámbito de la minería, este proyecto ofrece significativos beneficios al evitar la necesidad de adquirir nuevos equipos, lo que disminuye los costos. Además, se reduce la generación de desechos voluminosos que podrían causar daños ambientales. Así, BRAIN contribuye a la economía circular.

“El equipamiento eléctrico usado en la industria minera, tomando los rectificadores como caso de interés, es muy voluminoso debido a que requieren componentes de gran capacidad de corriente, tales como grandes transformadores de múltiples devanados, inductores de interface y semiconductores de potencia. Estos componentes junto a los conductores de barras de cobre requieren una gran infraestructura para operar de forma confiable y segura, ya sea en un sector dedicado y protegido en un patio o galpón. Sólo el convertidor de electrónica de potencia suele ser alojado en varios gabinetes. Finalmente, en otro gabinete se encuentra el “sistema de control electrónico” que incorpora el software que implementa la estrategia de control de flujo de energía que se realiza activando coordinadamente los semiconductores de potencia”, comentó Gonzalo Carrasco, Ingeniero de Investigación y Desarrollo del AC3E.

Junto a esto, el profesional aportó que “renovar todo el equipamiento implica no solo cambiar el sistema electrónico, también desechar bastante de esta infraestructura del sistema. BRAIn unido a tarjetas de interface, diseñadas para el propósito específico, pueden reemplazar el “sistema de control electrónico”, sin incurrir en un desecho del resto de la infraestructura, tales como los transformadores y la electrónica de potencia (inductores y semiconductores)”.

Sobre el Día Mundial del Medio Ambiente

En el Día Mundial del Medio Ambiente, creado en 1972 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, cada año un país distinto se encarga de auspiciar y organizar el evento, y en 2024 ese Arabia Saudita es anfitrión.

En las últimas cinco décadas, esta celebración se ha transformado en una de las más globales e influyentes para la promoción de causas ambientales. Millones de personas se han unido, tanto de manera virtual como presencial, en diversas actividades, eventos e iniciativas en todo el mundo.

Te invitamos a conocer más de esta tecnología de la voz de sus investigadores:

Gentileza AC3E

Set de Documentación

Cápsulas de proyectos instituciones socias

Webinar

Este proyecto es financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile, ANID, en el marco del Programa “Nodos para la Aceleración de Impacto Territorial de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación”.

Con grandes logros alcanzados durante el año 2023, el Nodo CIV-VAL culmina su tercera etapa de ejecución, tiempo en el cual se realizaron acciones relacionadas a las iniciativas priorizadas en la Hoja de Ruta (HdR), como también con el Modelo de gestión territorial, permitió dar continuidad a los perfiles de proyectos (proceso iniciado en 2022) y la dinamización de la HdR. 

Junto con esto, se realizaron diversas actividades a lo largo de ambas regiones con apoyo de las instituciones socias y organismos externos al Nodo CIV-VAL. Destacando así la realización de las Mesas de Articulación en Agricultura y Alimentos, espacios liderados por el Nodo y co-organizados por la Universidad de Valparaíso, Universidad Técnica Federico Santa María y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. 

Asimismo, podemos destacar el apoyo realizado a la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), en las regiones de Coquimbo y Valparaíso, en la ejecución de su exitoso encuentro Conecta FIA, espacio que promueve la vinculación entre actores del ecosistema de la innovación en la agroindustria. 

“El rol articulador del Nodo CIV-VAL se ha fortalecido durante esta última etapa, visibilizado esto a través de las múltiples instancias de vinculación generadas y también en las que hemos sido invitados. Agradecemos a todos quienes han sido parte de este proyecto: instituciones socias, equipo técnico, colaboradores, entre otros. Sin duda su apoyo y contribución ha sido esencial para el desarrollo y fortalecimiento de nuestro quehacer en la Macrozona Centro”, enfatizó Macarena Rosenkranz, directora ejecutiva del Nodo CIV-VAL y directora de Innovación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). 

Visión de los gestores del Nodo CIV-VAL

Karina Salas, gestora tecnológica para la Región de Coquimbo y Héctor Altamirano, gestor para la Región de Valparaíso, se refirieron a esta importante etapa, comentando sus principales logros y avances. 

“Desde el Nodo CIV-VAL estamos promoviendo la interacción entre los actores del Ecosistema (CTCi) mediante la generación de instancias de encuentro y la vinculación uno a uno con entidades claves para el levantamiento de necesidades y desafíos regionales, los cuales se han traducido en el diseño de proyectos colaborativos vinculados principalmente al sector productivo y a la transferencia de conocimientos. De esta forma hemos asesorado en la formulación de proyectos de I+D, Transferencia Tecnológica y en el levantamiento de financiamiento público, como una forma de apoyar en la aceleración de este ecosistema que necesita articularse de mejor forma para lograr un desarrollo sostenible de la Macrozona Centro”, comentó Karina Salas.

Por su parte, Héctor Altamirano afirmó que: El año 2023, presentó varios desafíos y logros en términos de articulación y vinculación en la Región de Valparaíso. Conseguir el vínculo de la academia, el sector público y privado, en torno a las necesidades del territorio, sumando a la sociedad como un actor relevante no es tarea sencilla. Estas instancias colaborativas, de articulación y vinculación destacan, no solo por lo inéditas de los formatos y metodologías utilizadas, sino por centrarse en necesidades del territorio, sumando a la sociedad civil. Este será el tono que marque el trabajo y gestión del Nodo de cara al trabajo futuro”.

Instancia formativa

Como uno de los grandes hitos de esta etapa, se desarrolló, en su primera versión, el programa “Tesis para Impactar el Territorio”, instancia buscó identificar, promover y visibilizar, la articulación de proyectos de titulación de pre y postgrado enfocados en resolver necesidades, problemas o desafíos de la Macrozona Centro en las áreas de: Alimentos, Biodiversidad y Recursos Hídricos.

“En esta primera versión se dieron a conocer 25 trabajos de tesis, de los cuales 5 cubrieron la temática de Alimentos, 8 de Biodiversidad y 12 en Recursos Hídricos. Asimismo, autoras/res también pudieron recibir capacitaciones en escritura y comunicación científica, logrando finalmente generar un espacio de exposición de los trabajos en el “Congreso Tesis para Impactar el Territorio”, realizado presencialmente en Valparaíso.  En la siguiente etapa, buscamos seguir contribuyendo en el aporte a la divulgación y reconocimiento del trabajo de investigadores, considerando el posicionamiento y fortalecimiento de este programa”, comentó Priscilla Beltrán, gestora de proyectos del Nodo CIV-VAL. 

Junto a ello, este año además se inició con el diseño de una instancia formativa vinculada a las necesidades productivas de la Macrozona Centro. Esto se dio tras un estudio en colaboración con las instituciones socias del proyecto y del sector productivo, con las cuales se ha identificado la necesidad de contar con profesionales que puedan ser interlocutores capaces de comprender, tanto las necesidades productivas, como a la vez conocer las capacidades CTCi de las regiones: “Buscamos, a través de esta iniciativa, entregar capacidades y conocimiento en temáticas para comprender el ecosistema CTCi, aprender conceptos de innovación y transferencia, entre otros aspectos de fortalecimiento. Este plan busca ser implementado durante el año 2024, en formato virtual y sincrónico”, afirmó Priscilla Beltrán.

Próximos lineamientos y acciones

A la fecha, el Nodo CIV-VAL se encuentra en proceso de postulación a la continuidad ante la ANID, buscando apoyar y aplicar las políticas nacionales de CTCi a nivel regional y de forma descentralizada, considerando las particularidades y necesidades específicas de cada territorio, mediante la colaboración con las autoridades regionales y la participación activa de los actores locales en la toma de decisiones.

“Finalizamos esta etapa con grandes aprendizajes, nuevas alianzas y una serie de oportunidades que esperamos con ansias abordar en la siguiente etapa. Con cada actividad, con cada apertura de una nueva actoría en colaborar con nosotros en beneficio del territorio y ecosistema CTCi, vamos mejorando la pertinencia de acciones de impacto para la macrozona centro. Actualmente nos encontramos planificando y preparando el siguiente ciclo, considerando cada reunión estratégica realizada en las etapas anteriores”, reflexionó Kinga Halmai, coordinadora del proyecto. 

Sobre el Nodo

El Nodo CIV-VAL busca la aceleración del impacto territorial de la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación en la Macrozona Centro, regiones de Valparaíso y Coquimbo. Es financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile, ANID, en el marco del Programa “Nodos para la Aceleración de Impacto Territorial de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación”.

Asimismo, este proyecto cuenta con nueve instituciones socias pertenecientes a la Macrozona Centro. En la Región de Coquimbo se encuentra la Universidad Católica del Norte (UCN), la Universidad de La Serena y el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA). Asimismo, la Región de Valparaíso cuenta con la participación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), la Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM), la Universidad de Valparaíso (UV), el Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (CINV), el Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables (CREAS) y el Centro Ceres. 

Documento ya se encuentra disponible, en formato PDF, al final de la noticia. 

Con el objetivo de apoyar el proceso de difusión de las 25 tesis seleccionadas en el programa Tesis para Impactar el Territorio, el Nodo CIV-VAL desarrolló un dossier que reúne información relevante y acceso a los posters de las investigaciones que participaron de esta instancia formativa durante el 2023 en las regiones de Coquimbo y Valparaíso. 

Para Priscilla Beltrán, gestora de proyectos del Nodo CIV-VAL “los trabajos de tesis e investigación, que se compilan en este documento, abarcan una amplia diversidad de temas, los cuales buscan el desarrollo de propuestas para resolver y/o  revisar desafíos en las áreas priorizadas de Alimento, Biodiversidad y Recursos Hídricos, de la Macrozona Centro.  Al mismo tiempo, dentro de sus avances y/o resultados, no solo contribuyen al avance académico, sino que también promueven el desarrollo sostenible de los territorios, en un contexto social, ambiental y económico”.

“No me queda nada más que agradecer y felicitar a todos quienes son parte de esta convocatoria y espacio de colaboración y difusión del conocimiento, así como, también el compromiso de cada uno en esta primera versión”.   

Investigadores del CREAS y Centro Ceres, ambas instituciones socias del Nodo CIV-VAL, se refieren a los principales desafíos para enfrentar el cuidado de la Tierra.

Durante los últimos 15 años, la Región de Valparaíso aumentó en un 68,5% sus suelos desnudos, disminuyendo su vegetación densa e incrementando sus construcciones como ciudades, caminos y edificaciones. Esta cifra corresponde al Inventario de pérdida de vegetación, suelos y agua, realizado por Centro Ceres en 2023; un completo informe que analizó la situación de los ecosistemas naturales entre 1996 y 2023.

Este 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra, conmemoración que invita a la comunidad a reflexionar sobre el estado del planeta y promover acciones que fomenten la conservación y la sostenibilidad. Una efeméride que aún pone en discusión el desarrollo de un modelo de producción agrícola que continúa repercutiendo sobre los recursos naturales, teniendo efectos negativos, tales como: la degradación de los suelos, la pérdida de biodiversidad, escasez hídrica, entre otros.

Ante esta conmemoración, investigadores del Centro Ceres y CREAS, ambos centros socios al Nodo CIV-VAL, se refieren a esta instancia con foco en la agricultura sostenible, una herramienta clave para el cambio climático, el cual se basa en un sistema de prácticas agrícolas ecológicas centradas en innovaciones científicas que permiten producir alimentos saludables mientras se protege el medio ambiente y se respeta la salud y los derechos de los agricultores. Estas prácticas se centran en métodos respetuosos con el suelo, el aire y el agua. En resumen, busca garantizar la sostenibilidad y la equidad en la producción de alimentos.

Para apoyar dichas prácticas, se necesita el trabajo conjunto de diferentes actores, especialmente, cuando parte de los desafíos radican en cómo enfrentar las actuales amenazas para el cuidado de la Tierra. 

Julissa Santis, gerente del Programa TT Green Foods, Proyecto CREAS dedicado a la transferencia de tecnologías silvoagropecuarias y alimentarias, explica que “el enfoque científico-tecnológico es fundamental para validar que las medidas que se están implementando para enfrentar estos desafíos, ya sea a nivel de mitigación o adaptación, sean realmente sostenibles en el ámbito ambiental mediante indicadores objetivos y no siendo sólo una declaración de buena fe”. 

“Dentro de este escenario, el programa TT Green Foods no busca sólo ofertar tecnologías o productos verdes, sino que también están impacten positivamente en otros ámbitos, como el económico y social, de forma que sea una alternativa viable para la transformación productiva de la industria silvoagropecuaria nacional y, por qué no, también a nivel internacional”, agregó.

Entre los proyectos que agrupa el programa TT Green, se encuentra la iniciativa P12, encabezada por el Dr. Armando Alfaro, investigador de Centro Ceres, donde se promueve el equilibrio entomológico de los sistemas productivos. “Al incorporar flores, tanto nativas como exóticas, se favorece la abundancia de controladores biológicos y, en consecuencia, la disminución de plagas, apoyando la sostenibilidad de nuestros recursos”, precisa el profesional.

Esta práctica es una de varias labores agrícolas que investiga Centro Ceres, con el fin de generar conocimiento e innovación, a través de propuestas de manejo basadas en la naturaleza. Así lo confirma el Dr. Carlos Huenchuleo, director ejecutivo del centro regional, al indicar que “es importante hacer un cambio en la forma de enfrentar la seguridad alimentaria”, destacando aquellas que sean sostenibles. 

Entre sus palabras, el académico enfatizó: “Proponer estas alternativas contribuye fuertemente, no solo en la producción de alimentos de manera sostenible, sino también en la protección de la biodiversidad y los recursos naturales”.

Imágenes gentiliza Centro Ceres.

La propiedad intelectual es fundamental para promover la innovación, proteger los derechos de los creadores, impulsar el desarrollo económico y social, y preservar la diversidad cultural y patrimonial.

En el marco de las celebraciones del Día Mundial de la Propiedad Intelectual y Transferencia Tecnológica, la directora de Innovación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y directora ejecutiva del Nodo CIV-VAL, Macarena Rosenkranz, realizó una charla enfocada a resolver dudas sobre marcas, derechos de autor, patentes, entre otros aspectos. 

La charla, organizada por la Oficina de de Transferencia y Licenciamiento de la PUCV, que contó con la participación de académicos y académicas de la PUCV, es parte de las diversas actividades programadas, tanto para la comunidad académica como estudiantil: realizamos este taller inicial, donde visualizamos a la Propiedad Intelectual como una herramienta para transferir conocimiento, para emprender, para innovar. En ese sentido dirigimos este taller a académicos y académicas de nuestra universidad, investigadores, investigadores, alumnos y alumnas, de manera que pudieran conocer la importancia de la Propiedad Intelectual si el día de mañana ellos quieren transferir conocimiento o emprender. Esto además se suma a dos talleres que realizaremos a través de la OTL en la sede de Curauma y en la Facultad de Ingenierías. Son talleres más prácticos donde dirigimos alumnos y alumnas de nuestra universidad, a quienes invitamos a participar”, comentó Macarena Rosenkranz. 

El ciclo de charlas sobre patentes y marcas continua este miércoles 24 y jueves 25 de abril en el Campus Curauma de la PUCV: 

Tema: Patentes y marcas

● Sede Curauma: 24 de abril a partir de las 11:30 hrs. en la Sala Agora (ubicada en la

biblioteca del Campus Curauma). 

● Facultad de Ingeniería: 25 de abril a partir de las 11:00 hrs. en la sala RA 1-1

(ubicada en Avenida Brasil 2147).

Cecilia Demergasso Semezato, Bioquímica y Doctora en Microbiología, se ha dedicado por más de 30 años al estudio del microbiota del Desierto de Atacama, y su impacto en diversas áreas del conocimiento y desarrollo de la región y el país.

El pasado 4 de marzo tomó conocimiento la Contraloría General de la República del nombramiento de la Dra. Cecilia Demergasso Semenzato, académica de la UCN, como parte del Consejo de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo, nominación promulgada por el Presidente de la República, Gabriel Boric.

La Dra. Demergasso es directora del Centro de Biotecnología de la Universidad Católica del Norte, UCN, además de Directora de Nodo Laboratorio Natural Desierto de Atacama, Landata, y académica de dicha casa de estudios superiores. Con 11 patentes de diversas investigaciones en el campo de la microbiología y sus aplicaciones biotecnológicas, además de una amplia variedad de publicaciones de resultados de investigaciones relacionados con estos campos de la ciencia, Demergasso ha trabajado en conjunto con entidades internacionales como la NASA, Universidad de Miami y  Universidad de Arizona (EE.UU), Universidad de Monash, (Australia), Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, Universidad Complutense de Madrid, Universidad Autónoma de Barcelona, (España), Universidad de B. Aires, Universidad de Marsella, Instituto SETI, Search for Extraterrestrial Intelligence, Fundación Biociencias, y otras casas académicas de carácter internacional; esto además de participar en equipos de investigación en la Universidad Católica de Chile, Universidad de Chile, Universidad de Tarapacá, Universidad de Antofagasta, Universidad de Atacama, y otras casas de estudios nacionales e internacionales. Además, es miembro del International Simposium of Biohydrometallurgy, y del Centro Nacional de Biotecnología de España.

Demergasso recientemente se adjudicó, junto a un equipo multidisciplinario y la UCN, el proyecto Fondecyt denominado “El rol de los gases atmosféricos y las especies reducidas de azufre en la persistencia de la microbiota del suelo del desierto de Atacama”, investigación que lidera y que busca conocer en profundidad la dinámica del suelo hiperárido del Desierto de Atacama y cómo subsisten estos microorganismos durante, por lo cual se investiga si extraen su energía vital del hidrógeno o monóxido de carbono del ambiente. Se trata de un estudio interdisciplinario, que involucra especialidades como microbiología, astrobiología, geología, química, estadística, e informática, que integran su conocimiento y métodos de trabajo en un mismo ambiente de estudio.

Consejo Nacional de CTCi

El Consejo Nacional de CTCI es un organismo autónomo que asesora a la Presidencia de la República, cuya principal tarea es la elaboración y revisión, con mirada sistémica y de largo plazo, de la Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo, la que da marco a las estrategias regionales y a las políticas que el Estado promueve en estas materias. Su principal preocupación es anticiparse a los grandes desafíos del país, entregando orientaciones que permitan fortalecer el ecosistema de CTCI para que éste contribuya de manera sustantiva al desarrollo de Chile.

Este consejo está compuesto por un presidente o presidenta y por catorce consejeros o consejeras designados por el Presidente o Presidenta de la República. Con el objeto de garantizar la renovación parcial de los miembros, como mandata el inciso cuarto del artículo 19 de la ley, el Presidente o Presidenta de la Republica designa a siete consejeros o consejeras que durarán en el cargo por dos años y a los siete consejeros o consejeras que durarán en el cargo por cuatro años, definiendo claramente en cada designación la duración del cargo. A este respecto, la Dra. Cecilia Demergasso fue nominada por un período de cuatro años, designación que de acuerdo al documento emitido “no conlleva la creación de cargos públicos, y que los consejeros y consejeras no percibirán dieta por el desempeño de sus funciones”.

Ante esta designación, la Dra. Cecilia Demergasso afirmó que “es una responsabilidad y un desafío formar parte de este Consejo, ya que podremos contribuir a poner en la mesa temas que son altamente relevantes para el desarrollo de la CTCI del país, con una mirada local desde la macrozona norte de Chile. En la actualidad hay un creciente desarrollo de tecnologías a nivel internacional que son vitales para nuestro país, como la minera, producción de agua potable, y la energética, y es necesario considerar su aplicación desde una mirada sistémica, que permita avanzar hacia un desarrollo sustentable, de una forma justa, equilibrada, respetuosa y en sintonía con los habitantes del territorio”.

Los lineamientos generales del Consejo Nacional de CTCI para el Desarrollo, consideran entre otros, aplicar una mirada sistémica que reconoce la complejidad, visión con perspectiva de largo plazo y que ejercita la capacidad de anticipación al servicio del desarrollo sostenible e inclusivo, además de ser una entidad convocante de diversas visiones y que posibilite múltiples convergencias, para abordar con profundidad discusiones de frontera.